Un récord de solidaridad
A pesar de las inclemencias del tiempo, la jornada fue un éxito rotundo de participación. Se alcanzó la cifra histórica de más de 20.000 familias ayudadas a lo largo de todas las ediciones de este evento. La afluencia fue tan masiva que se agotaron las raciones a las 15:30, lo que obligó a cocinar dos paellas de emergencia para no dejar a nadie sin comida, rozando los 2.600 kilos de comida en total.
El compromiso del sector y un agradecimiento especial
La elaboración de esta paella con carne de caza busca demostrar con hechos la cara solidaria del mundo cazador. Nuestro chef Javier Zamorano, impulsor de la iniciativa, destacó durante la charla que este tipo de acciones sirven para derribar falsos mitos, demostrando que "el dato siempre vence al relato".
Además, Zamorano quiso hacer una mención especial para destacar que el éxito de esta jornada no habría sido posible sin la inestimable ayuda de Alberto Tabernero (I.E.S Hotel Escuela de la Comunidad de Madrid), Roberto Mediero (Comercial Rioverde), y Toño Crespo, que se ocupó de la producción del vídeo del evento.
Más ayudas: Lucha contra el cáncer
El evento fue más allá de la paella e incluyó otras iniciativas benéficas. Destacó la organización de una gran pancetada que logró recaudar cerca de 5.000 euros destinados a la asociación del cáncer. Además, se habilitaron espacios de colaboración y merchandising para otras asociaciones.
Móstoles: Ejemplo de convivencia peñera
Las peñas del municipio y la Federación de Peñas se volcaron por completo en la organización de este evento solidario. El crecimiento de esta iniciativa ha sido tal que ha pasado de celebrarse en un solo día a ocupar tres jornadas completas de fin de semana, lo que provocó el chascarrillo de bautizarlas como las "fiestas patronales de octubre" (si bien las fiestas patronales oficiales de Móstoles son en septiembre).
Finalmente, se puso en valor la excelente convivencia en el coto de caza de la localidad, donde todos los ciudadanos comparten el campo con total respeto.