El mes de noviembre incluyó dos modalidades de caza: una montería el sábado y un ojeo de perdices el domingo. La montería del sábado fue calificada como un éxito, con todos los puestos realizando disparos y abatiendo un total de 22 reses (sin contar ciervas), repartidas entre los distintos participantes. Además de las reses, se abatieron 15 jabalíes, y el ambiente social del evento, incluyendo una cena previa al sorteo el viernes por la noche, fue muy destacado y divertido. Respecto al ojeo de perdices del domingo, el entrevistado lo ve como un guiño importante a la caza menor, aunque admitió su propia falta de puntería con algunas posturas.La conversación se expande para tocar temas importantes para el SCI, como la solidaridad y la planificación de futuros eventos. Menciona próximos eventos como la cena de diciembre, las jornadas gastronómicas de marzo y el congreso cinegético. Además, la entrevista aborda la unión y respeto entre los cazadores como fundamentales. Finalmente, se discute la controversia sobre la posible reintroducción del lince boreal en el Pirineo y la necesidad de basar tales decisiones en estudios científicos rigurosos.